Cuando hacemos fotos a nuestros peques, estamos asegurando sus recuerdos para el futuro.

Si no habéis hecho sesión newborn o si estáis interesados en continuar agrandando el book de recuerdos de vuestro bebé, os explico un poco más sobre las sesiones infantiles.

Las sesiones infantiles, las realizaremos desde que hayan pasado los tres o cuatro primeros meses. Es en esta etapa cuando ya comienzan a estirarse y no pueden estar quietos.

Entre las opciones que os ofrezco, está la de seguimiento en la que haremos tres sesiones. La primera a los cuatro meses, una segunda a los ocho meses y una tercera cuando llegue su primer añito y lo celebremos por todo lo alto.

Si lo que preferís es solamente una sesión, podemos hacerla cuando vuestro bebé esté en una de esas tres etapas aunque la sesión de los ocho meses o un año es la que más juego da.

Si ya estamos hablando de peques más grandes, ¡cualquier momento es bueno para traerlos!